nos queda un otoño tan largo,
y una esperanza tan corta,
milagros que nunca sucederan
y el peso de lo pesado,
que seguramente nunca pararan de sucedernos,
pesar menos tal vez,
sin embargo estan ahi,
pasando, pisando, pensando,
fugases como mis peores idas
sin avisarte,
esperanzadores como tu sonrisa
a mi vuelta,
quieto como yo,
queriendo descifrarte,
lunes, abril 17, 2006
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